Cámara de Comercio Ibero-Rusa
Idioma: es en pt ru

Entrevista al Subdirector de Comercio Exterior de la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Madrid

Publicado el 31 de mayo de 2012

 
Entrevista al Subdirector de Comercio Exterior de la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Madrid

La Cámara de Comercio Ibero-Rusa ha tenido el placer de entrevistar a Juan Ignacio Aguilar Durán, Subdirector de Comercio Exterior de la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Madrid.

El señor Aguilar nos explica las actividades de apoyo al comercio exterior que realiza la  Cámara, la experiencia de las empresas españolas en los mercados internacionales, la situación económica futura y el auge de los países BRIC, las relaciones económicas entre Rusia y España y las posibilidades del mercado ruso.

CCIR: Estamos con Juan Ignacio Aguilar, Subdirector de Comercio Exterior de la Cámara de Comercio de Madrid. Buenos días Sr. Aguilar.

Sr. Aguilar: Buenos días.

CCIR: Para aquellos que no están familiarizados con este sector, ¿cómo definiría, Sr. Aguilar, el papel que juega una cámara de comercio oficial como la Cámara de Comercio de Madrid?

Sr. Aguilar: Las cámaras de comercio en todo el mundo siguen dos sistemas fundamentalmente: el continental o público, y el anglosajón o privado. Las cámaras en general, el cometido que tienen es prestar servicio a las empresas asociadas, bien sea de manera obligatoria, bien sea de manera voluntaria. En cualquier caso, ése es el cometido fundamental. La diferencia entre unas y otras radica en la voluntariedad de la adscripción de las empresas a las cámaras. Cuando la adscripción es obligatoria, que es el sistema continental, las empresas, siguiendo una serie de criterios, están obligadas a pagar una cantidad que determina una ley reguladora cada año. En las cámaras privadas, la asociación es voluntaria, y por tanto las cuotas que paga cada empresa vienen determinadas por los estatutos reguladores de la cámara en cuestión y se prestan los servicios que los dirigentes de esa cámara estimen oportunos.

En el caso de las cámaras españolas... en España hay 88 cámaras oficiales, hasta el año 2010, hasta diciembre de 2010, el régimen que seguían las cámaras era de adscripción obligatoria, desde ese momento, la nueva ley reguladora de cámaras determinó que las empresas se asociaran a las cámaras voluntariamente. Hasta entonces los servicios que prestaban las cámaras estaban determinados por la ley reguladora del año 93, que decía que dos tercios del dinero que las empresas aportaban a las cámaras tenían que ir destinados a favorecer la internacionalización de las empresas y un tercio a formación.

Desde el año 2006 aproximadamente se introdujo una nueva obligación, entre comillas, para las cámaras, que era fomentar la innovación en las empresas socias. La Cámara de Madrid cuenta con aproximadamente medio millón de empresas asociadas, obligatoriamente todavía, que son las que tienen registrada su sede en la Comunidad de Madrid. De esas empresas sólo exportan, de la Comunidad de Madrid, aproximadamente veinte mil. Y esas veinte mil, son las que de manera más o menos regular, estable, realizan algún tipo de operación en el exterior a lo largo del año. Sin embargo, las que sí, de manera estable y permanente lo viene haciendo en los últimos años no llegan a seis mil. La Cámara de Madrid, a través del departamento de Comercio Exterior consigue prestar servicios a casi cuatro mil de esas casi seis mil empresas, es decir, tenemos un grado de penetración muy alto dentro de las empresas madrileñas que quieren acometer sus actividades en otros países.

Los servicios que presta la Cámara de Madrid a través del departamento de Comercio Exterior se pueden dividir en tres grandes áreas; la principal o la inicial sería la de formación e información, es decir, nosotros atendemos las consultas iniciales de las empresas que acuden a la cámara buscando información básica de los destinos a los que dirigirse, cómo iniciar la salida a otros países. Facilitamos documentación necesaria para la importación y exportación de productos, tipo cuadernos ATA, certificados de origen, legalización de documentos. Prestamos un servicio de asesoría y de apoyo a medida cada vez más flexible, porque lo que pretendemos es que, independientemente del tipo de empresa que sea, grande o pequeña, o del sector en el que se desenvuelva, la empresa tenga siempre oportunidades de desarrollarse, de crecer, de mejorar, para abordar la aventura de internacionalización con la mayor seguridad posible. Y por último, quizás la parte más conocida o más reconocida de las cámaras en todo el mundo es la de promoción internacional. Los viajes que hacemos con empresas a otros países y que en el caso de la Cámara de Madrid están desplazando aproximadamente a mil empresas cada año a mercados tan variopintos como puede ser el caso de Rusia, que hoy nos reúne aquí, o Brasil, Argentina, China, Azerbaiyán o Pakistán. En total son entre sesenta y cinco y setenta países los que visitamos cada año con delegaciones empresariales.

CCIR: ¿Cuál es en su opinión el principal reto al que se enfrentan las empresas españolas ante un panorama económico como el actual?

Sr. Aguilar: Bueno, yo no limitaría la cuestión a un solo reto. El principal en esta situación es el de la supervivencia. Pero, solventado esto, digamos que hay empresas que tienen que identificar en otros países su potencial de crecimiento. Y es en ese reto dónde la cámara de Madrid entra con todos los programas y servicios que tiene a disposición de las empresas para tratar de que aquellas que no lo han hecho nunca, se sientan con seguridad para poder abordar estos mercados. Aquellas que tienen cierto recorrido mejoren y se posicionen de una mejor manera, valga la redundancia, y las que ya tienen cierta solidez en su aventura internacional que sean capaces de encontrar e identificar nuevos nichos a los que poder dirigirse.

CCIR: ¿Cree que las pymes españolas están preparadas para afrontar el proceso de internacionalización?

Sr. Aguilar: La generalización siempre genera injusticias. Antes le comentaba el número de empresas que internacionalmente tiene algún tipo de actividad de la Comunidad de Madrid. En España son aproximadamente tres millones doscientas mil las empresas existentes, pero no llega a cien mil las empresas que de alguna manera tienen algún contacto en el exterior. Es un porcentaje ínfimo.

Desde luego nuestra intención es que las empresas estén lo mejor capacitadas posible. Pero no todas pueden hacerlo y no todas en el mismo grado y hacia los mismos destinos. Hay empresas pequeñas que probablemente sean las que más inseguras se sientan a la hora de abordar mercados extranjeros, que nacen ya “internacionalizables” porque su producto así lo requiere; son microempresas en muchos casos, como se nos ha dado en la cámara, que nacen en viveros pero que por el tipo de servicio que prestan ya pueden hacerlo desde su nacimiento en otros países. Hay otras que necesitan un periodo de consolidación en el mercado nacional para luego poder salir a otros mercados y lo que recomendamos es que sea de una manera lógica, con una estrategia que lo respalde y siempre proveyéndose de la mejor información posible. La información, en este negocio, como en tantos otros es la clave. Si no cuenta con buena información, las decisiones pueden ser erráticas, y por tanto llevar a fallos que en este caso, en la actividad empresarial es dinero, y eso siempre es a tener en cuenta. Entonces, nosotros por principio, no descartamos que ninguna empresa tenga que decir no a su salida a otros mercados, pero siempre hay que estudiar bien caso por caso, analizar los pros y los contras, los valores que tienen a favor y los que tienen en contra, para tratar de determinar si es o no posible su salida a otros mercados. Pero en cualquier caso, siempre recomendamos que acudan a nosotros para recibir un asesoramiento específico y a medida para cada una de ellas.

CCIR: ¿Cuáles son en su opinión los principales hándicaps a los que se enfrentan las empresas en este proceso?

Sr. Aguilar: Acabo de citar la información cómo cuestión clave a la hora de tomar decisiones en la internacionalización de la empresa. Una empresa informada, formada, con recursos humanos, recursos por supuesto financieros y recursos materiales adecuados no puedo afirmar que vaya a triunfar pero sí tiene muchas más posibilidades de hacerlo que aquella empresa que decide de manera aislada, de manera poco estructurada, abordar otro mercado.

Para una empresa pequeña, lógicamente, todo esto es más complicado. Una empresa grande tiene muchos recursos de todo tipo, y para aquellas que no lo han hecho nunca o que lo han hecho de manera esporádica, el adoptar una medida que va a influir en la cultura de la empresa como es el proceso de internacionalización, va a suponer menos quebrantos en la estructura empresarial que para una empresa pequeña, con falta de recursos y demás. Nosotros lo que tratamos es de que la empresa recoja esa información, la procese, la asimile, que la cultura de la internacionalización llegue desde el primer ejecutivo de la empresa hasta la última persona, el último empleado, para que consideren que esa parte del negocio, puede ser tan rentable o más que el propio negocio que hasta entonces estaban desarrollando. Si la empresa no asimila eso en toda la cadena, lo normal es que de alguna manera alguien esté sobrellevando un peso mayor que el que le correspondería en una organización eficaz. Incidimos en aspectos cómo la estrategia global, pero no sólo en eso, si no también en la formación de las personas. La Cámara puede proporcionar también recursos humanos formados y experimentados a lo largo de un año que trabajan para la Cámara que es gente que desarrolla un trabajo no sólo para la Cámara sino para las empresas de la Comunidad de Madrid haciendo prospección de mercado, estudios de mercado, visitando ferias, organizando misiones comerciales... Esta gente, cuándo regresa, está a disposición de las empresas. Las empresas pueden contar con ellos para desarrollar esa vía de negocio.

Proporcionamos fuentes de financiación, y ojo, la financiación es una cuestión fundamental hoy en día. Cuándo hacemos cuestionarios, planteamos cuestiones; las empresas asistentes o que reciben nuestros servicios, el aspecto más demandado es la financiación. Precisamente por la escasez que hay a nivel público. Nosotros podemos facilitar esa financiación a través de terceros especialistas, con convenios que tenemos con entidades adecuadas. Y siempre va a ser un balón de oxigeno para la actividad de la empresa. Lo que no quiere decir es que toda empresa que tenga recursos financieros pueda empezar o consolidar una actividad internacional si no tiene formación, información y una estrategia lógica planteada para poder abordarlo.

CCIR: Y pasando a temas más de actualidad, con respecto a la reciente misión comercial que organizó la Cámara de Madrid a Rusia, cuyo objetivo era fortalecer la cooperación empresarial en diferentes sectores de negocio, ¿cuál es su valoración de los resultados obtenidos?

Sr. Aguilar: La valoración de la Cámara es la que realizan las empresas asistentes. En este caso nosotros no proporcionamos información que no sea la que ellos nos facilitan. De las treinta y dos empresas que fueron en esta ocasión de toda España, no sólo de Madrid, a Rusia, la percepción fue en función de cada empresa a la que se le preguntó. No hay una opinión generalizada de :"es un mercado de oportunidades"... sí, pero cada uno tiene sus matices que hay que tener en cuenta para seguir organizando este tipo de viajes.

La Cámara de Madrid viene viajando a Rusia desde principios de los años noventa, una vez que se constituyó como Federación Rusa, y hacemos viajes de varios tipos: éste que es de carácter anual y es el que siempre se repite, es un encuentro empresarial en el que damos preferencia a empresas de índole industrial o de servicios de ingeniería, de consultoría... sin embargo no es el único que hacemos a lo largo del año. También hay viajes para bienes de consumo, hemos asistido a modas, a ferias de modas, y lo que pretendemos es que cada uno de éstos desplazamientos se dirija específicamente al grupo de empresas que pueden estar interesadas, porque hay otros viajes como los que hacemos a África dónde las agrupaciones empresariales que conformamos sí tienen matices diferentes; empresas de muchos sectores, y lo que se busca es fundamentalmente la comercialización del producto.

En estos encuentros empresariales, como es el caso de los que hacemos a Rusia el objetivo es que las empresas establezcan algún tipo de vínculo con los locales, en este caso con los rusos, para desarrollo de nuevos productos, para transferencia de conocimientos o para abordar proyectos en conjunto. Como digo en este caso es fundamentalmente empresas del sector industrial, de consultoría de servicios, y el resultado obtenido de estos encuentros, de estas entrevistas en Moscú y en San Petersburgo, que han sido las dos ciudades que hemos visitado a finales del mes de marzo, es irregular. Hay empresas que vuelven plenamente satisfechas, que han tenido pocas entrevistas pero muy fructíferas. Hay empresas que habiendo tenido muchas entrevistas no llegan a captar la realidad del mercado ruso y les genera cierta inseguridad en el futuro negocio o la viabilidad del futuro negocio. Y hay empresas que tras varios años de haber visitado este país consideran que los frutos no han llegado ya y que por lo tanto tienen que abandonarlo para dedicarse a otros destinos.

Rusia es un mercado complicado, el empresario o el ejecutivo ruso tiene una idiosincrasia muy particular y muy diferente a lo que la empresa española está habituada, generalmente coincide con mercados europeos o latinoamericanos, y de hecho se refleja en el número de empresas que están presentes en aquel mercado. Son poco más de un centenar las empresas con presencia estable, con oficina o incluso con producción en Rusia, y es fruto de esa todavía falta de contacto y de conocimiento pleno que pueda existir entre las dos partes. En cualquier caso, Rusia como mercado es un destino altamente prometedor en el que nosotros, la Cámara de Madrid, recomendamos que se sea insistente, que las empresas recurran a este mercado de manera estable y basándose en una estrategia de penetración en el mercado, porque una sola visita no va a rendir frutos, ni en éste ni en la mayor parte de los mercados.

Con el ruso hay que ser como digo muy insistente y llegar a conseguir un cierto vínculo emocional, que con el ruso es bastante complicado, pero que si no establece esa relación más allá de puro negocio es difícil que se pueda conseguir.

CCIR: Actualmente Rusia representa un porcentaje muy pequeño de la inversión exterior española. Siendo la rusa una de las economías más pujantes a nivel internacional, que le ha valido su inclusión en los BRIC, ¿qué es lo que en su opinión ha alejado a los capitales españoles de este sector?

Sr. Aguilar: Es cierto que Rusia forma parte del grupo privilegiado de los BRIC, pero también lo es que desde que en 1985 Gorbachov introdujera las primeras reformas económicas y sociales en el país, el grado de desarrollo o grado de apertura de Rusia no ha sido todo lo rápido que sus potenciales socios estaban reclamando. El año pasado en diciembre se firmó el acuerdo entre la OMC (Organización Mundial del Comercio) y Rusia. Un acuerdo que fue posteriormente ratificado por la Duma, por el Parlamento Ruso y que todavía no ha entrado en vigor. Se espera que en el mes de junio éste sea completamente ratificado y que ya sea un hecho la adhesión de Rusia a la OMC. Con ello, que lejos de parecer una cuestión anecdótica, es muy importante y Rusia dará pasos, no a corto plazo, porque hay unos periodos de transición para la adecuación de una serie de elementos a la normativa reguladora de la OMC. Rusia dará unos pasos que serán fundamentales para que la presencia de empresas extranjeras en general y de españolas en particular vaya ganado volumen. Por ejemplo, la reducción de aranceles o una tramitación aduanera más en consonancia con lo que hacen países de su entorno, una política comercial más transparente, más permisiva con la inversión extranjera, una política que reconozca las inversiones extranjeras sin riesgo para esas inversiones como está sucediendo desgraciadamente en países de América Latina con empresas españolas, una política de no revanchismo con vecinos inmediatos de la Federación que afecta a negociaciones o tratados que tienen estos países con terceros, y aquí son conocidos los casos con Georgia, con Uzbekistán... Conflictos que generan cierta inseguridad y de los que las empresas huyen. La empresa lo que quiere es estabilidad, una seguridad jurídica, que de momento en Rusia no se da plenamente pero que, insisto, probablemente con ese acuerdo con la OMC ya se llegue a alcanzar. Hay que decir que el tratado con la OMC le va a vincular de manera directa con unas estructuras básicas similares a ciento cincuenta y tres países firmantes del tratado y que suponen el noventa y seis por ciento del comercio mundial. Es decir, casi todo el comercio que se produce en el mundo, se produce conforme a las regulaciones de la OMC; con lo cual Rusia ganará potencial, más del que ya tiene, y se pondrá, desde mi punto de vista, por delante de otros países de “esas siglas”: Brasil, India o China, que el potencial, bien por materias primas, bien por capacidad de producción, bien por la cualificación del ruso como trabajador, pueden poner a Rusia en un umbral de lanzamiento mucho más privilegiado que otros de esos países.

CCIR: ¿Qué papel cree usted que jugarán los BRICS en el panorama económico internacional, más concretamente Rusia?

Sr. Aguilar: A corto plazo los centros de consumo seguirán siendo Norteamérica: Estados Unidos y Canadá, y Europa. Pero desde un punto de vista productivo y de aprovisionamiento, bien de productos elaborados, bien de materias primas, porque Rusia encajaría en cualquiera de esos dos aspectos, todos estos países van a ser fundamentales en el crecimiento económico y comercial del mundo en los próximos años.

Por ejemplo, China está previsto que en 2020 sea la primera potencia económica mundial, y Rusia no debería andarle muy lejos, porque tienen recursos naturales, cosa que los chinos no tienen y como le decía antes cuenta con una formación y unos recursos no naturales que van a hacer que Rusia se posicione en un lugar privilegiado. El papel de estos países será el que sus autoridades quieran adquirir. La voluntariedad del ahora presidente Putin es la de firmar y ratificar ese acuerdo con la OMC cuanto antes mejor porque él es consciente, desde mi punto de vista, de que las oportunidades no pasan varias veces por delante y de que ahora Rusia está en una situación en la que debe aprovechar esa coyuntura. El acuerdo estratégico que tiene con la Unión Europea, que se ha visto paralizado en varias ocasiones, que no ha ido a más debido a esas cuestiones de organización interna de la Administración Rusa, están en un momento clave y ellos son conscientes de que lo tienen que aprovechar. Y desde luego lo que las empresas españolas tienen que hacer es no perder de vista esa evolución para que cuando pase el tren se puedan subir y llegar al mercado ruso con todas las garantías.

CCIR: Y, finalmente, ¿cómo ve el futuro de las relaciones económicas bilaterales España-Rusia?

Sr. Aguilar: Bueno, acabamos de cerrar un año de relaciones bilaterales muy fructífero, tanto en lo económico como en lo político y en lo social, pero al margen de esta cuestión coyuntural que se ha dado en un momento concreto de nuestra historia, la realidad es que las relaciones políticas son muy estables. No hay ninguna fricción entre los gobiernos de los dos países, todo lo contrario, las jefaturas del estado tienen una relación muy estrecha que va más allá de cuestiones meramente públicas o políticas. Y vemos que el ruso, entre sus potenciales destinos bien vacacionales, bien de negocios, cuenta cada día más con España como una alternativa a otros potenciales socios. Las relaciones son estrechas pero todavía tienen mucho campo para desarrollarse, sobre todo en la faceta empresarial de España hacia el mercado ruso.

CCIR: Gracias por todo, gracias por haber atendido a la Cámara de Comercio Ibero-Rusa y esperamos encontrarnos pronto de nuevo.

© 2019 Cámara de Comercio Ibero-Rusa • Condiciones de uso