El martes de esta semana la agencia de calificación Standar & Poor’s volvía a rebajar la calificación de siete bancos portugueses, y las expectativas para el futuro auguran nuevas rebajas.
Esta medida viene como acompañamiento de la bajada de calificación de la deuda soberana el 13 de enero de este año y el descenso en la valoración del conjunto del sector bancario que pasa del grupo 5 al grupo 7.
El descenso en la calificación crediticia afecta a las siguientes entidades; Banco Santander Totta, Caixa Geral de Depósitos, Banco Comercial Portugués, Banco BPI , Banco Portugués de Investimento, Banco Espírito Santo y Banco Espírito Santo de Investimentos.









